
Se ha decidido. Se pronostican mejoras, y nuevos pasatiempos. No más torcijones.
Estoy diseñada, así como tú lo estás indiscutiblemente, a temer a aquello que se interpone. A cargar más de lo que en verdad cabe. A exigir más de mis imposibilidades.
A romper ese frasco que me amolda, que me reduce como él mismo... Que intenta solo hacerme suya. Pues, hora marcada, finalmente cayó de la repisa. Los residuos prevalecen, y logran sajar lo que alguna vez estuvo dentro, aunque afortunadamente, el saldo sana en poco tiempo. Escapo de sus fronteras de cristal. Mi viejo mundo de equilibrio.
Entre las metas y los juegos, soy capaz de respirar el mismo aire corroído sin sentirme desvanecer. Se siente bien. De hecho, muy bien. Los restos de hojalata solo quedan como siluetas de aluminio, divertidas formas que ya han perdido su antiguo poder.
Percibo la esencia de la lluvia, en el rostro de mi nuevo transitar. Se presentan cambios de progreso. Y esto no determina la certeza de un punto, sino que certifica la promesa de un avance, ya voluntario.
No más circo.
Estoy diseñada, así como tú lo estás indiscutiblemente, a temer a aquello que se interpone. A cargar más de lo que en verdad cabe. A exigir más de mis imposibilidades.
A romper ese frasco que me amolda, que me reduce como él mismo... Que intenta solo hacerme suya. Pues, hora marcada, finalmente cayó de la repisa. Los residuos prevalecen, y logran sajar lo que alguna vez estuvo dentro, aunque afortunadamente, el saldo sana en poco tiempo. Escapo de sus fronteras de cristal. Mi viejo mundo de equilibrio.
Entre las metas y los juegos, soy capaz de respirar el mismo aire corroído sin sentirme desvanecer. Se siente bien. De hecho, muy bien. Los restos de hojalata solo quedan como siluetas de aluminio, divertidas formas que ya han perdido su antiguo poder.
Percibo la esencia de la lluvia, en el rostro de mi nuevo transitar. Se presentan cambios de progreso. Y esto no determina la certeza de un punto, sino que certifica la promesa de un avance, ya voluntario.
No más circo.

No hay comentarios:
Publicar un comentario
escupidero